Septimius Severus: Caracalla y Geta

Septimius Severus y su familia.
Septimius Severus y su familia.

Este es el único retrato familiar moderno de una familia imperial romana. En ella se muestran al emperador Septimius Severus, su esposa Julia Domna, su hijo mayor Caracalla (abajo a la derecha) y la imagen borrada de su hermano Geta.

Caracalla odiaba a su hermano y luego de coheredar el trono con él por designio de su padre, decidió asesinarlo. La mancha en el rostro del retrato fue hecha con heces humanas. La idea no era borrarlo de la historia, su odio era tal que quería que su ofensa fuese recordada.

Busto de Geta
Busto de Geta

Esto era común entre la aristocracia romana. Muchas esculturas y frescos sin rostro fueron arruinadas a propósito. Para el romano el desprestigio de su nombre era peor que la muerte, peor aún que la desaparición total. De Geta existen muchos bustos aún pero este en particular, el familiar, el que incluía a su linaje cuenta una historia adicional, una mancha llena de odio y de mierda.

Lo irónico es que, en su intento de humillarlo, Caracalla terminó dándole a su hermano un segundo tipo de inmortalidad. La ofensa física sobre el retrato se convirtió en una huella histórica que, siglos después, sigue generando asombro y repulsión a partes iguales. Aquel retrato ya no es solo una imagen familiar, sino un testimonio vívido de las pasiones humanas que ardían incluso en las más altas esferas del poder romano. No es solo arte: es política, es sangre y es rencor solidificado en pigmento y deshonra.

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